MÉRIDA
Al llegar por avión, se aprecia el valle y las montañas verdes a ambos lados.
Al pasear por la ciudad disfrutamos de calles impecables, parques floridos
y gente amabilísima y muy hospitalaria.
El viaje desde Caracas, unas 10 horas, nos lleva por los interminables llanos venezolanos
hasta
Barinas y luego, un poco más arriba, Barinitas. Desde ahí empieza la subida hacia los
Andes. Hemos tomado algunas fotografías del muy pintoresco camino.   Disfrútalas !
La iglesia de Tabay
Laguna de Mucubají,

Parque Nacional
Sierra Nevada

a 3500 metros sobre
el nivel del mar.

Es el punto
más alto del viaje.

Abundante pesca.
Un riachuelo de agua a punto de congelarse, abastece
lentamente a la Laguna de
Mucubají en medio de miles
de los carnosos frailejones !
Empezamos a
bajar, acercándonos
poco a poco
a la ciudad de
Mérida
Doña Rosa en su cocina... delicioso !
Una vista desde el Restaurant de Doña Rosa hacia la Casa Grande !
Frailejones en flor
San Rafael de Mucuchíes,
bello poblado en el camino,
ya bajando hacia Mérida
El clima benigno de sus 1400 metros sobre el nivel
del mar, abundante agua y el cuidado meticuloso y
cariñoso de los merideños, logran una ciudad llena
de jardines, parques, flores, calles limpias

lo que aunado a la hospitalidad de sus
vecinos hacen de Mérida un lugar muy agradable
para visitar y, por qué no decirlo, para vivir !
Catedral de Mérida

Esta hermosa catedral que fue construída
tomando como base los planos de la
Catedral de Toledo, España, se levantó en el
terreno que antiguamente ocupó la
Iglesia de San José.

Los trabajos de construcción se iniciaron
en 1803, pero no fue hasta 1959 cuando
pudo ser culminada a causa del terremoto
y las guerras civiles que azotaron a
Venezuela durante ese período.

El templo cuenta con bellos murales en sus
paredes, y con unos vitrales que le
otorgan un estilo clásico.  Además, sus
columnas, arcos y techo son objeto de
admiración por parte de arquitectos
y amantes del arte.
Posee una cripta que data
del siglo XIV, y que tiene una imagen de la llamada Virgen
de la Manzana.

Igualmente, en la parte inferior del altar mayor se halla un ataúd de
vidrio, con los restos del soldado San Clemente Mártir,
quien fue decapitado en los primeros tiempos del cristianismo y cuyas cenizas fueron
donadas en 1794 por el segundo Arzobispo de Mérida, el Papa Pío VI.

El 8 de febrero de 1991, por concesión de Papa Juan Pablo II y a petición del Arzobispo
Miguel Antonio Salas, esta catedral fue elevada al título de Basílica Menor.
La Catedral de Mérida
La Heladería COROMOTO
La Heladería Coromoto, es algo digno de visitarse. El dueño, un
simpatiquísimo señor portugués,
(en la foto), se merece figurar
entre los records Guiness...

Tiene helados de los sabores más poco comunes... desde zapallo
hasta guacamole pasando por cangrejo o caraotas o yuca...

Hay que reconocer que todos son excelentes !
Los turistas, en shorts y con sus cámaras
de fotos colgando, se sientan a comer
helados y sevan recomendando los sabores
en medio de los más simpáticos
comentarios, en todos los idiomas
Y por supuesto no podía faltar la pared llena
de fotografías de personajes famosos que
han probado estos helados de sabores inimaginables...

Yo probé uno de
langosta que estaba... indescriptible !
El Parque Beethoven:

Un Reloj Carrillón toca melodías de Beethoven cada hora, es
gratísimo sentarse a esperar la próxima hora y escuchar...
En este monumento,
el campesino señala
los Andes y algunos
turistas hasta se
suben a la mula de
bronce.
La Universidad de
Los Andes (ULA)
en la fotografía
el rectorado.