Lugar: Playa Punta Lomitas. Km 349 al sur, luego 70km rodando por el desierto hasta la playa.
Fechas: del 24 al 28 de noviembre 2011      Replica: Miguel Gonzales del Rio y Gil
Diagramacion: Adolfo Pardo
Gregorio dio a Miguelito el muy legal "Derecho a Réplica"
y Miguel Gonzales del Río y Gil, lo aceptó.

A continuación te pasamos su propia version de los hechos, IMPELABLE !
IR DE PESCA ES COMPLICADO
Aclaración necesaria !

La primera vez no fuimos, Goyo y yo, "De Pesca":

Fuimos a "arreglar"  algunos problemas jurídicos en
una cabaña a la orilla del mar, como era:

Chequear el estado de las cañerías y los baños, la
colocación de un panel solar en el techo para tener corriente eléctrica gratis,
ubicar una nueva estructura-almacén hecha de lo que se hacen las casas
prefabricadas que hoy venden a la salida de las ciudades esforzados
empresarios  del grupo miópes.

Algo se hizo
(aunque no todo), en dos tandas.

Pero la última vez s fui invitado a completar las obras y a pescar
"porque el mar estaba llano"  y Goyo cuenta con cañas para todos los
gustos. Yo no pesco desde hace 30 años, cuando lo hacía en el
Madre de Dios, en los tiempos en que se podía pescar allá sin riesgo
a comerse, con lo pescado,
(como hoy pasa) mercurio equivalente
a todos los termómetros del Rebagliati.
Bien, el asunto es que muy de madrugada salimos, esta vez en el vehípoto  4X4 de
Goyo, rumbo al sur iqueño. Ica es como es, es decir, full minitaxis, taximotos, taxicholos,
de manera que, salvo ver de pasada a los varios parientes de Goyo
(
numerosos Malatesta en ristre todos ellos, sea por parte de la sábana de arriba o de
la de abajo)
y comprar unas tiras de madera de pino para servicios de carpintería varios,
Goyo y papas, huevos y cebollas
(para tortilla de patatas yo), no nos ocupamos de más
y continuamos hacia el horizonte.

Horizonte en Ica son cerros a la distancia y dunas y arena en la proximidad.
Que se sepa allá no mean los ángeles
(vulgo llueve) desde el pleistoceno, así
que toda la belleza se acumula en colores y sombras de acuerdo a la posición del sol
y las curvas del terreno. Llegar al lugar de los hechos implica la travesía de una hora y cuarto
de desierto que fue la nada y digo fue porque hasta allá están llegando ya invasores.
Llegamos a la cabaña, cuatro dormitorios, una despensa, sala-comedor-cocina,
un baño, depósito y nos instalamos cada cual en su cuarto.

Yo ocupando el de un desconocido pescador de los amigos de Goyo
que se han instalado con él allá.

Después, dada la hora, a almorzar y preparar las faenas de la tarde .
NOTA AL MARGEN
En la playa las invasiones son menores y más ordenadas.
Unos se han construido las cabañas "modelo pueblo  joven" y un
adelantado ha levantado paredes acumulando costal
tras costal llenos de arena a modo de enormes adobes.
Faena N° 1, cambiar tubos neón de la parte exterior, por lámparas ahorradoras.
El panel del techo no da para neón, sí da para focos. Anduve con alicates,
cuchilla, desarmador motorizado
(muy gringo todo) y una silla por escalera.

Como son sillas de plástico, sólo yo, con mi robustez, podía subirme. Goyo no
pesa lo suficiente para ello, así  que apoyaba firmemente mi trabajo con su
profunda mirada y de vez en cuando una chela, Pilsen botella verde, sacada del hielo.

Asi tratan los intis a sus pongos pe !

Bueno, como corría prisa, agilizamos las obras. Así que primero, colocar estantes. Estantes
en la cocina, estantes en el comedor, estantes en la sala, anchos para guarecer debajo
coolers y encima cajas con cuanta huevada pueda meterse en una caja: conservas,
bebidas, herramientas, menage de casa, "
ppc" (léase papel pal culo) etc.etc.

Todos los estantes atornillados de afuera hacia adentro
(las paredes de
las casas modelo "pueblo joven con ventanitas no admiten solo clavos)
, hay
que atornillar y tuerquear para que sea sólido. Sólo si la cabaña se cae o  se la cargan el
viento o las olas del mar, saldría de allí la pared, flotando hacia el Japón  o dando tumbos con el
viento con dirección a Tumbes sobre la playa....
pero con su estante inamovible.
Después, al día siguiente se decidió ir de pesca. La tarde anterior me había exhibido en ropa de baño frente a las gaviotas, los alcatraces y las otarias.

Primero en un baño de viento y arena y después, confiando en el calor del sol, "al agua", exactamente tres segundos después de los cuales y con los
cataplines encogidos hacia el interior, el pito reducido al tamaño de un camarón chino y los ojos bizcos, a envolverse en una toalla y luchar contra el viento hasta
meterme en el cuarto a cambiarme con algo de más abrigo.

Goyo tuvo más suerte y se quedó tres segundos más en el agua. Después salió mientras en la distancia lo miraba melancólica y coqueta una
foca, gorda y rozagante, quizás la mamá de una foquita bebé que en ocasión anterior y de noche, se acercó a la cabaña gimiendo como si
reclamase pensión alimenticia y hubo que espantarla con los perros.

Asi que para la pesca nos pusimos algo más completo, aunque sin llegar a los wets, a las botas-pantalón aislantes y a las otras variadas guaraguas
que se pone un pescador para después justificar que enganchó una corvina de diez kilos pero se le escapó al resbalar sobre una roca y
ser empujado por una traidora ola.

Así, llegamos a pescar. Es fantástico templar la caña, hacer un giro con el brazo y zas, el señuelo al agua sobre una poza aparentemente mansa
cerca de la orilla para engañar a los lenguados y que muerdan el pez de plástico colorido creyéndolo pejerrey.

Se supone que tras cinco o seis, diez o doce lanzadas de señuelo, algún cojudo lenguado debe picar, pero ese día los lenguados presentes,
de haberlos, debían ser jueces de primera instancia así que sin un billete de cien dólares no iban a picar nunca y definitivamente no teníamos
más que señuelos de plástico y el banco o los cambistas estaban lejos.

No hubo pesca, salvo un hermoso trozo de alga de la variedad sargazo que arrastró hasta la
orilla, pero tampoco se nos engancharon los señuelos y su sedal en ninguna peña.

El  ejercicio fue bueno y entretenido el tira y afloja de caña, sedal y señuelo. La próxima repetiré la prueba y espero que los lenguados sean por lo menos
tan tontos como muchos electores que aún creen en las bondades de la política y el gobierno.
El último día de estada, tres
importantes cosas al hilo:

Armarios para cada dormitorio
(además de las huevadas  de los
estantes de cocina, comedor y baño)
es necesario tener más
huevadas en el dormitorio, según
Goyo y sus amigos de la pesca,

en segundo lugar una enorme mesa
en la terraza clavando sus patas
en el piso de arena y encolando doble
lámina de una especie de mapresa
para solidez del tablero,
El lugar es hermoso, con sol y mar todo el año... Sería paradisíaco con tres palmeras, una hamaca,
y una zamba salerosa sirviéndote caipiriña o mojitos de día y tavola calda por la noche....
y en tercer lugar un coqueto banco
de tiras de pino blanco para el baño.

Yo no sé si este último artefacto
aguantará bien. A mí me soportaba sin
quejarse, pero Goyo nada me dijo de
cuál había sido su impresión al probarlo.

De hecho cuando volví a
revisarlo, después de su sentada, no
parecía haber sufrido demasiado, de
lo que se puede deducir que:

"O el banco es excepcionalmente
resistente o Goyo no es por dentro
lo sóido que parece ser por fuera. "
Todo ello, naturalmente, sin el viento que sopla y que si estás a campo raso y lejos del baño, te obliga a mear
de espaldas y a cagar de frente, so pena de mojarte las piernas, el bajo vientre y salpicarte los anteojos en un
caso y tener, en el otro,  que pujar como un elefante para que salga lo que tiene que salir y una vez fuera se te
escape entre las piernas yendo a rodar a toda velocidad sobre la arena de la playa sin parar hasta Chilca
propulsado por el viento y perseguido desaforadamente por el papel higiénico !!!!
Gracias Miguelito por este sabroso relato
que hemos disfrutado a montones... !
Amigos:
Goyo me conminó a contrastar
su versión de nuestro viaje de
pesca-carpintería-electricidad
a la "Playa de Cojuditos"
o un nombre parecido.

Por tanto, ahí va mi versión,
sin fotos (la cámara fué acaparada por
el susodicho, así que ni modo).

Un abrazo a todos
Miguel