En cierta oportunidad fui invitado a una fiesta familiar en la casa de uno de mis ayudantes de topografía, un joven lugareño que había contratado.
El motivo era el primer corte de pelo de su hermanito de quizá algo mas de un año. Me contó que es una costumbre típica:

A la casa y al bebe lo visten de gala peinándolo con rulitos que son amarrados con cintas de color.  Durante la fiesta e impulsados
por el licor bebido, los asistentes pujan para cortar  un rulo al bebe poniendo su lance en un recipiente puesto en forma exprofesa
para ese fin. Gana el que presenta la más alta puja y es designado padrino del bebe, lo que da lugar al compadrazgo con los padres.

Es considerado un símbolo de amistad y honor a la familia, que compensa a los asistentes, miembros de la comunidad, con una
comilona copiosa rociada con abundante licor. Entre los asistentes estaba compartiendo el sacerdote que había bautizado al bebe.

Era un hombre delgado, encorvado por la edad y vestido con una sotana negra gastada por el uso. Para las presentaciones el dueño
de casa me dijo: ¿Sabe usted quien soy?. Claro que me sorprendió la pregunta y como se diera cuenta mi desconcierto, aclaro que él
era el jefe de la comunidad campesina de Aquia, que era el nombre del lugar en que me encontraba, pues había heredado esa
dignidad de su madre, y. llamando al sacerdote, le dijo: le presento al ingeniero que está construyendo nuestra carretera.
Después de este ritual protocolar se inició la conversación para cuyo efecto me pusieron en la mano una botella y un vaso para los
respectivos honores. Durante ésta le pregunté varias veces al sacerdote ¿Quien soy yo? Hasta que vino la respuesta: Bueno, sí... No te
niego, eres mi hijo. No podía creer lo que había oído, así que solicité una aclaración y el anciano sacerdote me dijo venga ingeniero
sacándome a la intemperie donde gozábamos de una noche despejada e iluminada por infinidad de estrellas que permitían ver todo
el horizonte entre las penumbras de la noche como un cuadro de gran belleza.

Señalando el entorno de los cerros que se extienden a lo lejos en todo el horizonte, me explicó que el Señor le había confiado desde
que se graduó de sacerdote esa parroquia que se extendía en todo lo que alcanzaba la vista.

Yo soy el pastor de estas ovejas y tengo que cuidarlas y ellas me quieren. Aquí está uno de los frutos de ese amor mutuo.
La temperatura a partir de cierta hora baja rápidamente. Vi como de repente se
inicia la tempestad de rayos que caen cerca quemando
todo su alrededor, truenos que retumban de manera impresionante
y lluvia verdadera que solo se puede soportar en un viaje de
inspección con un poncho grueso, pesado y grande que cubra
todo lo que está expuesto para evitar quedar empapados y coger
una pulmonía. Entonces empiezan a caer copos de nieve y en un momento
todo está cubierto. Solo queda un panorama blanco.

Sigue un silencio impresionante, pero no dura mucho esa
monotonía: De repente se ven dos orejitas que emergen del suelo,
luego el cuello que se yergue y van reapareciendo a lo lejos los animales
que estuvieron antes pastando. Allí, en esas condiciones ambientales, es
usual ver también como se levanta entre ellas, la cabeza de un niño serranito
con sus mejillas quemadas por el frío y el sol, que aguantó la tempestad
abrigado entre sus animales.

Es el pastor que ha preferido quedar allí para cuidar a sus llamas.

Se levanta y sacude para botar el agua o nieve que se le adhirió
en el poncho, a la vez que comienza a dar voces para verificar si
están completas. Esa gente no sabe español, pues son generalmente
quechua hablantes, y claro no saben leer ni escribir.

Tienen una actitud servicial y curiosa. Claro que en esas condiciones,
si te logras comunicar su respuesta no es de confiar pues no saben valorar la
situación. Muchas veces me pregunté porque la gente no viene a ver lo
que es esto. Pero se atreven afirmar que no hay creación pues son
agnósticos. Bah. No lo han visto y no saben que hablan. Primero vayan,
vean y después quizá cambien de opinión.
EL CONOCIMIENTO DE LA SELVA

En los siguientes 3 años trabajé en la selva y desarrollé igualmente numerosas
obras. La característica de este periodo también resultó sumamente
educativo. Gané experiencia pues supe que ser ingeniero es además ser
empresario, administrador, financista, psicólogo,
en fin muchas cosas que no me había imaginado. Y pensar que
muchas veces se me preguntó como podía gustarme la ingeniería
si era totalmente árido y aburrido.

San Martín y Loreto son dos departamentos diferentes respecto a
los que había conocido antes. No solo por el clima que es definitivamente
tropical con abundantes lluvias, calor agobiante,
suelos marrón gredoso y una fauna y flora exuberante como
difícilmente se podría uno imaginar si no lo ve.

Moyobamba, la capital del departamento de San Martín estaba
aún sin agua potable, desague, energía eléctrica, pistas ni veredas, pero sus
casas eran parte de huertos con árboles frutales donde anidaban multitud
de loros, monos que estaban cercados por
tapiales antiguos de barro.

Una vez por semana entraban los aviones bimotor Faucett
(DC4 y DC6) que la gente los esperaba con indudable interés
para enterarse de noticias.
Recuerdo que estaba construyendo un puente en Rioja sobre el río Uquihua y contraté con unos madereros que son  extractores para que me suministren la que utilizaría
en la obra. Ellos me pidieron un plazo que acepté, pero que ellos incumplieron. Fui a reclamarles y ellos que estaban refrescándose con unas "chelitas de la amistad"  y a
modo de disculpa me invitaron a inspeccionar las trozas que me tenían reservado en el monte pues no las podían sacar ya que había llovido.

Al día siguiente, a primera hora, fuimos en camioneta hasta el final de la trocha existente y luego a pie hasta donde empieza el aguajal, que se caracteriza por ser esos
terrenos inundables en época de lluvias y que cuentan con un bosque secundario con vegetación exuberante, animales salvajes y abundantes insectos.

Para ingresar a ese lugar se quitaron sus medias y zapatos y con el  machete blandiéndolo a
diestra y siniestra me indicaron: Síganos ingeniero. Pise igual que nosotros.
Y cortando la maleza y ramas de esa vegetación mediante sendos tajos, fueron armando un sendero de quizá unos 80 centímetros de ancho. Aí­ iniciamos ese
recorrido, pero con las curvas del camino abierto y la densidad del follaje, poco a poco el lugar se fue oscureciendo y estrechando apretado por su propio peso
hasta terminar desapareciendo. No pasa la luz del sol a pesar de ser pleno día.

Debo explicar que avanzar era realmente difícil en ese camino pues observé que ellos al estar sin zapatos usaban sus dedos del pie como dedos de la mano para
asirse de las ramas cortadas cuando caían al suelo lo que era casi imposible, pues yo andaba con botas para protejerme de multitud de insectos y reptiles que abundan
en esos parajes.

En cierto momento perdí algo del  equilibrio y en forma instintiva puse mi brazo en el follaje que mantenía a mis lados, pero tuve que retirarlos inmediatamente pues
estaba con infinidad de espinas. Como el equilibrio no lo recuperé, continué perdiendo verticalidad y apresuradamente saque un pie para afianzarme, pero era fango
y así lo que ocurrió es que comencé a hundirme. Solo atiné a dar un grito y antes que llegara a caer totalmente, los madereros regresaron y me levantaron
izándome de los brazos. Así fue como llegué a ver mis trozas totalmente mojado. Fue una experiencia inolvidable
Durante este periodo se produjo el terremoto de Moyobamba de 1972 que dejó a la ciudad y sus alrededores incluyendo Rioja, derruida y con gran cantidad de
damnificados. Ocurri+o durante la noche cuando fuí despertado violentamente por el movimiento del suelo por lo que asustado salí corriendo irreflexivamente
sin parar hasta la vereda del frente en la calle, en busca de un lugar descubierto.

Sólo se pudo darme idea de la magnitud de lo ocurrido cuando amaneció, pues el polvo que se levantó cubrió todo. Yo me había quedado sin una uña del pie que
la perdí durante la carrera que había tenido que hacer al golpearme con la puerta metálica de la entrada del hotel en que estaba hospedado: Trabajé Ad Honorem por
alrededor de tres meses en la calificación de construcciones ruinosas por cuenta del municipio.
LA ADMINISTRACION Y GERENCIA

Hacia 1970 se había producido el golpe militar del Gral. Velasco
Alvarado y comenzaron nuevas políticas. Para mí significó
acabar la labor de empleado público como ingeniero de obras.

Estas fueron suspendidas pues sobrevino una crisis económica que
impedía al presupuesto público destinar el financiamiento para hacer
mas infraestructura y el poco que se dispuso sólo se empleó en
sacar adelante las reformas.

Los empleos disponibles para técnicos eran escasos y generalmente
pagados de forma estrecha pues si no lo aceptabas otro lo hacía.

Durante ese tiempo yo trabajé en la transición de la Junta Nacional
de la Vivienda hacia el Mins. De Vivienda y EMADI.

Elaboré la liquidación técnica de casi todas los conjunto
habitacionales ejecutados por la JNV. Pronto y ayudado por la
indudable experiencia que poseía, me convertí en asesor del Mins.
Quien me dispensó algunas preferencias en asuntos técnicos.

Esto trajo pugnas burocráticas pues habían aspiraciones y envidias
frustradas. Frente a ello opté por postular al Ministerio de Agricultura
para acabar esa situación.
Fue esta la época en que formalizé mi romance con Rosa que permitió nuestro matrimonio
un 30 de junio de 1972: Tenemos 2 hijas,
Karina la mayor se casó con Harold y tengo un
nieto que se llama  
Gabriel Velasquez Ceballos.

Viven en Atlanta, capital del Estado de Georgia en USA.

Vanessa es mi otra hija que permanece aún soltera, estudia en la Universidad de Georgia.
En el Mins de agricultura regresé a actividades técnico - administrativas como planificador, en el
cargo de Sub Director de Presupuesto de la Oficina Sectorial de Planificación Agraria (OSPA).

Mi labor consistií en analizar las propuestas de inversión a nivel nacional, por toda fuente,
priorizarlas y defender su presupuesto ante el Ministerio de Economía y Finanzas y luego en
el Congreso, informando en la Comisión de Presupuesto. Pronto fui Asesor del Ministerio y
durante un periodo, secretario personal del Ministro de Agricultura.

En mi época se creo el Instituto Nacional de Investigación y Promoción Agropecuaria (INIPA),
entidad que permitió reconstruir tanto el sistema de investigación agropecuaria del Perú como el
de Asistencia Técnica al campesinado inspirado en la antigua, anulada al impulsarse la Reforma
Agraria a pesar del grado de aceptación que recibií y el apoyo financiero del entonces denominado
Punto Cuarto de USA que destinaba donaciones para la lucha contra el hambre por estar
considerado como país amigo desde la segunda guerra mundial.

Desde esa posición tuve a mi cargo la administración de proyectos con financiamiento externo
del BID (Programa Sectorial Agropecuario), donde programé la construcción de las Estaciones
Experimentales de Canchán en Huánuco, Sahuayacu en Cuzco y en Ayacucho, mas de 120
Agencia de Extensión en la costa, sierra y selva del sur. Banco Mundial (Investigación y
Extensión), y  de Cooperación Técnica con el AID (Suelos Tropicales) que recibió el apoyo de
7 universidades americanas para especializar al nivel de pos grado doctoral a Ingenieros
peruanos a fin de trabajar en investigación en el Instituto.

Se obtuvieron resultados espectaculares como los trabajos sobre mejoramiento genético en los 5
programas por productos alimenticios, destacando los de papa, maíz, arroz, trigo y leguminosas.
EL EJERCICIO PROFESIONAL INDEPENDIENTE

Al jubilarme de la administración pública, utilicé mi tiempo en desarrollar proyectos en la oficina de ingeniería que abrí, allí presto servicios al público en
general en diversos aspectos que permiten regularizar construcciones efectuadas sin las correspondientes licencias y autorizaciones: En Lima, se estima
que no menos del 70% de los predios carecen de inscripción registral que me dedico a subsanar .

Para ese fin he sido designado perito Verificador Responsable por la Superintendencia Nacional de los Registros Píblicos conforme se establece en la ley 27157.

Mi labor tiene que ver con proyectos de habilitación urbana, licencias de construcción, cambios de zonificación, Independizaciones de propiedades exclusivas y
comunes, subdivisiones de terrenos urbanos, declaraciones de fábrica, rectificaciones, reglamentos internos, subsanación de esquelas de observación registral,
levantamiento de cargas registrales. Mis clientes son mayormente propietarios de viviendas, empresas comerciales o industriales, asociaciones y/o cooperativas
de vivienda, comercial, industrial o de servicios.
Dentro de las grandes aglomeraciones humanas, en las cuales la
realidad se presenta en la forma mas característica, el espíritu de
comunidad se halla en crisis. La rápida dinámica de la sociedad
moderna, evidentemente no lo favorece.

Los grupos primarios tienden a desintegrarse. Las causas de esta
crisis son numerosas complejas y difíciles de analizar, pero no cabe
duda que la mas importante, no es la gran ciudad en si, sino la
forma absurda irracional e inorgánica que ha desarrollado.
Los seres humanos que vivan sobre una determinada área geográfica,
aumentarán en número solamente hasta el nivel máximo que se lo
permitan los recursos disponibles.

Al llegar a este nivel ya no seguirán aumentando por presentarse
inevitablemente una resistencia del medio traducida en descenso de la
productividad, menores rendimientos, insuficientes servicios urbanos
y en general inadecuadas condiciones de vida que generan malestar,
violencia y mayor criminalidad.
Gracias Jorge por las fotos y tu biografía que
has querido compartir con todos nosotros.
JORGE CEBALLOS.   MIS MEMORIAS.   Segunda parte.
Volver al INDICE