¡El Matrimonio es como una Tijera!

Pienso que la comparación, así un poco absurda, podía ser desarrollada buscando las
diversas y extrañas similitudes que se puede encontrar entre la simple tijera y nada
menos que El Matrimonio...


Para empezar veo que hay infinidad de tipos de tijera: Para cosmetología, para cirugía,
para costura, para herrería, para jardinería, para peluquería; y por otro lado, hay infinidad
de tamaños, variadísimas formas y hasta múltiples colores... casi tantas variedades como
las hay de matrimonios..... pero sin embargo todas las tijeras del mundo son
esencialmente iguales  Veamos:


Se les conoce popularmente como –un par de tijeras- lo cual, desde ya, acerca su
nombre al de un matrimonio. Las tijeras se componen siempre y únicamente de dos
partes, parecidas pero distintas, indispensables una a la otra, apretadamente unidas y
totalmente incapaces de hacer su trabajo si estuviesen separadas, unidas
indivisiblemente pero conservando su movilidad individual y eso mientras se van
apoyando una en la otra...

¿Interesante no?

Si, por ejemplo, se unen firmemente sin separarse lo más mínimo, se convierten en un
arma  poderosísima, así juntas son como un puñal, atacan y defienden, perforan y
socavan, hieren o hasta matan si es necesario.

Luego, al relajarse, se vuelven a separar sus partes, se ponen nuevamente frente a
frente, como si se mirasen una a la otra, y se ponen a hacer su trabajo... se rozan
constantemente y sin embargo no se lastiman una a la otra.

Juntas y sin embargo de alguna manera enfrentándose... trabajan en direcciones
opuestas y a pesar de eso se mueven siempre hacia adelante. Las tijeras nunca van
hacia atrás, no saben hacerlo, Invariablemente tienen al frente una tarea y van
rítmicamente permitiendo que una parte ayude a la otra para poder avanzar. Cumplen su
feliz misión como riendo, como comiendo, como caminando, como conversando.

Adolfo Pardo
Domingo 20 de Mayo de 2001