Esperar, divino tesoro!



Hola,

Ayer, martes 21 de agosto de 2018, Uti tuvo una bienvenida idea: Ir a comprar un pote de
helado. Compró tres porque estaban en una impelable oferta: 3 por 10. Ahora la dieta es una
cuestión de balancear la responsabilidad con las ganas…!



Antes de salir me preguntó si quería acompañarla en vez de esperarla. Acepté. Ahora en vez
de esperarla en la casa la esperaría en el carro. Así fue, la esperé frente a Michaels, la
esperé dento de WinnDixie mirando bobadas en los pasillos, luego esperé poder avanzar en
el estacionamiento para salir, luego al llegar a la casa esperé que la puerta del garaje se
abriera, luego esperé que Uti prepare la cena antes de disfrutar del helado, luego intenté ver
una película en el televisor y tuve que pasar ratos repetidos esperando que terminen los
comerciales antes de ver lo que lo que quería realmente ver…..



Dios mío, es verdad… el tiempo que uno pasa esperando es enorme es inevitable, es
incontrolable, es quizá inútil. Eso de aprovechar la espera es quizá una estupidez sin asidero.
Cuidado que si te atreves a calcular el tiempo que pasas esperando es más grande que el
que pasas haciendo otra cosa que no sea esperar. Esperas que empieces a dormir, esperas
volver a agarrar el sueño cuando te despiertas, esperas que el agua se caliente o que se
enfríe la sopa, esperas que cambie la luz en el semáforo, esperas que llegue el tren o el
avión o el ascensor o el tono en teléfono para marcar y esperas que el otro conteste…



La vida es una larga espera... nacemos haciéndonos esperar por la mamá y comenzamos a
vivir esperando, en definitiva sin querer y sin poder evitarlo, esperando ver morir a nuestros
padres, a nuestros amigos, a veces a nuestros hijos o a nuestros hermanos. La vida, me
temo, no es pues otra cosa, es una espera, para entrar, para salir, para llegar, para
empezar, para terminar, en definitiva la vida es una sola espera para al final morir…



No es un planteamiento negativo, no, es una realidad. Hay sin embargo algo que podemos,
debemos y tenemos que hacer mientras esperamos: Pensar. Estoy seguro de que todas las
buenas ideas y todos los inventos, los buenos y los menos buenos, y todas la novelas y
sinfonías surgieron en medio de una espera… y de eso tenemos bastante!



Adolfo